No me ha disgustado esta nueva historia del capitán Alatriste. Me ha gustado el hecho de que Íñigo de Balboa sea más protagonista que el propio capitán y que el muchacho ya no lo vea como un héroe, sino como un hombre hecho a sí mismo con sus defectos y virtudes, penurias y alegrías. La trama en el mar resulta atractiva pero aunque quizás sea necesario, Arturo Pérez Reverte utiliza mucho vocabulario específico sobre barcos y a veces ha consguido perderme; la lectura, en ciertos pasajes, se puede hacer incómoda por encontrar en una sóla página tantas palabras que se desconocen.
Se habla de una nueva entrega; si es así volveré a ser fiel al capitán y a su compañero.