Una gran historia, maravillosamente contada, nunca pierde el ritmo, no le falta ni le sobra nada, mantiene el ritmo a lo largo de las 1500 páginas, los personajes son válidos, naturales y creíbles. El narrador aparece en ocasiones para manifestarnos sus ideas sobre la evolución de los ejércitos, de las personas, de los ciudadanos, de los emperadores... pero aun así no molesta ni se hace cargante.
Muy, pero que muy recomendable.