Thriller histórico con desplazamiento en el tiempo hasta la Francia medieval. Este libro fue la base del argumento de la película "Timeline", pero -como ocurre casi siempre- es mucho mejor la novela original que la adaptación cinematográfica.
Está escrita con el estilo habitual de este escritor, de prosa muy ágil y cambios de escenarios muy rápidos; con diálogos efectivos y directos.
La parte del argumento situada en la Edad Media está bien reconstruida y no se hace nada pesada de leer, además de ofrecer información bastante interesante. El planteamiento y el nudo de la trama es lo mejor del libro. El desenlace, como en la mayoría de este tipo de thrillers históricos, flojea un poco.
Pero, en conjunto, a mí me parece una novela muy recomendable.