Probablemente la novela más íntima y personal del autor, a través de la cual plantea su opinión, creo que bastante coherente, sobre el significado de la guerra como parte de la existencia, de la vida misma, de un bucle en el que la humanidad es parte, testigo y víctima, dejando claro que no hay peor enemigo del hombre que él mismo. En cuanto a la trama, muy creíble con unos personajes bien definidos. Imprevisible hasta el final, no deja indiferente y da qué pensar.