Como lo indica su reseña, el lector acompaña la arrebatadísima voz de la narradora mientras divaga por su pasado y su futuro volviendo siempre al momento de la toma de la UNAM en 1968. La historia se difunde entre los sueños, los pensamientos, los hechos y los sentimientos de Auxilio Lacouturre mientras entra al mundo del arte y sobre todo de la poesía mexicana.
Para alguien que no tenía conocimiento sobre la toma de la UNAM que tanto se menciona, el libro puede llegar a no atraer tanto en ciertas partes, pero el ritmo narrativo permite que se siga leyendo.