Javier Martínez Reverte narra sus aventuras por gran parte de La Tierra. En un principio como periodista de los viajes de personas de importancia política, pero eso no le termina de llenar. En esos viajes, más que viajar, valga la redundancia, yo creo que hace turismo con un séquito de periodistas de otros periódicos cumpliendo con la misma misión que el.
Más tarde se da cuenta que tiene que viajar en el estricto sentido de la palabra, sin hoteles de lujo, sin tener que saludar a personas importantes, etc. Sino únicamente siendo un ciudadano más de la población en la que se encuentre.
Destaco principalmente el primer y último tercio del libro.
También se aprenden curiosas costumbres de otros países.
Me ha gustado.