A pesar de ser literatura juvenil es un libro muy ameno, entretenido y de fácil lectura, a la par que interesante. En él el autor vuelve a hacer gala de su increíble imaginación Yo lo leí por curiosidad despúes de haber terminado La sombra del Viento, y no me ha penado en absoluto; es más, pienso leer el resto de la bibliografía de este autor.