Título sugerente. El ser humano tiende a pensar que su vecino es mucho más feliz, tiene una familia mucho mejor, una esposa mucho más guapa, unos hijos muchos más inteligentes y un trabajo mucho mejor. Sin embargo, no siempre es cierto y a veces, al enterarnos de algo negativo de nuestro vecino, solemos alegrarnos pues comprendemos lo equivocados que estábamos.
La historia que recoge este libro no es más que una historia de familias. Un marido ausente, una esposa con voz de mando, un hijo rebelde y una hija díscola. Todo esto visto desde la perspectiva de una chica de provincias. Se contrapone así dos mundos: el rural y el urbano.
Si algo cabe destacar de esta obra es la técnica narrativa que usa. Se podría decir que el texto está dialogado y al mismo tiempo seccionado pues solo encontramos las partes de la conversación de un sólo dialogante. La de la otra parte, se presuponen.
Además habría que señalar la manera en la que la autora retiene el interés del lector, anticipando historias que desarrollará más tarde. No hemos terminado de leer un fragmento de la historia cuando la autora ya te está anunciando el próximo.
De todos modos, no es un libro que me haya impactado.