Le doy un aprobado raso. Lo único especial que tiene la historia es que la narra la niña asesinada. Pero en realidad puede que sea eso mismo lo que estropea el libro en cierto modo, pues es como si su narración interrumpiera la acción constantemente, por lo que no llegas a sentir apego alguno por los personajes.
Se deja leer, pero sé que olvidaré pronto de esta novela.