Como no podía ser menos, una selección de lo mejor de Borges elegida por él mismo, resulta de un nivel insuperable. Poemas inolvidables como "Ajedrez", "El Golem" (un verdadero relato en envase poético), "Límites", relatos del nivel de "El jardín de senderos que se bifurcan", "El inmortal" o ensayos como "La flor de Coleridge" (interesantísimo planteo no tenido en cuenta por ningún escritor de ciencia ficción sobre la duplicación de la materia en caso de viajes temporales), o "La esfera de Pascal", justifican con creces una calificación máxima.