Seguramente figura en el podio de los mejores libros de cuentos jamás escritos. Uno de los relatos tiene lo que es para este comentarista el más perfecto (y atrapante) principio "El universo (que otros llaman La biblioteca), se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales...". Una metáfora increíble del universo está también en "La lotería en Babilonia". Otra, enmascarada, del sexo en "La secta del Fénix". Algunos de sus personajes son citados aún por quienes jamás lo han leído, como Funes el memorioso. Su relectura permite siempre sorpresas nuevas.