Es una lectura amena. Ambientada en una pequeña villa del sur de Italia, narra la historia de los Scorta, una saga familiar caracterizada por su carácter luchador, la unión de sus miembros y el apego a su tierra natal. La narración es ágil y amena pero queda la sensación de que la historia podía dar más de sí. Muchos de los personajes se suceden por las páginas sin pena ni gloria, sin llegar a cuajar, silenciados por el ente colectivo, la familia, que trasciende sobre lo individual.