Es un libro sencillo, fácil de leer. Una historia que te engancha a medida que vas leyendo. A través de la inocente mirada de unos niños, toda la tristeza del conflicto en los hogares y como repercute en sus vidas. Testimonia la situación, para mi desconocido hasta ahora, de las familias americano-japonesas dentro de un país en guerra con Japón.