Novela coral en la que la historia de Justo -un buscavidas que se aprovecha de todos y en especial de las mujeres- es relatada por una docena de personajes, que a su vez se convierten también en protagonistas de la narración. Es éste quizá uno de sus principales inconvenientes, que hay que leerla de un tirón para no olvidar las distintas historias. Por lo demás, Martínez de Pisón es un buen narrador que ha sabido ambientar la novela en una época y en unos acontecimientos que muchos todavía tenemos frescos en la memoria.