La única pega es que es un género muy duro, y no siempre apetece leer melodrama. Sin embargo, también contiene dosis excepcionales de suspense y de reflexión. Todos deberíamos leer esta magnífica novela para conocer, a fondo, la naturaleza humana. Sólo así podremos ser un poquito más humanos, ya que la mayoría no pasamos de animales pensantes.