Desde un inicio, al tener el libro en mis manos, me atrapó el tema de la novela, la portada del libro y el hecho de que la novela fue premiada. El autor en la obra, va exponiendo dos historias que se desarrollan en tiempos diferentes y que nos habla de como vivieron personas comunes y corrientes el negocio del narcotráfico en Colombia, y la forma en que este flagelo afectó sus vidas.
En general me gustó mucho la novela, el estilo literario del autor es excelente, pero de alguna forma el final lo sentí forzado e impreciso. O de repente esperaba un final más impactante.
Es una obra que recomiendo en su totalidad, ya que nos habla de una época crucial en Colombia, los daños colaterales que sufren personas ajenas al negocio, la impotencia ante la catástrofe y la incapacidad ante el sufrimiento sino hay un Dios de por medio.