He leído algunos cuentos de este autor, incluido éste, y puedo coincidir en que todos ellos se quedan en el pasado. El autor intenta infundir un miedo que, si bien en su época pudo haber inspirado terror, este miedo hoy es inexistente. He de agregar que este cuento apenas podría calificarse como entretenido, por las razones señaladas anteriormente, y señalar que son cuentos muy cortos y tratados por encima. En definitiva, el único atractivo que puedo ver es su carácter antiguo y la facilidad de palabra del autor.