Alemol (29 de diciembre de 09)
Antes que nada: He sido un fan de Mankell, de su lenguaje sobrio, su serie de Wallander, pero también de sus libros fuera del género policíaco. No obstante, los últimos dos que he leído, El Chino y El cerebro de Kennedy, me han defraudado, porque no consiguen transmitirme nada. La trama no me atrapa, y en El cerebro de Kennedy llega a ser muy confusa, con constantes viajes de la protagonista entre Suecia, España, Australia y África, de forma que desvían un poco la atención del tema central. El final, inconcluso como la realidad, deja un mal sabor de boca, y no sólo por cómo (no) termina la historia contada. En mi opinión es un libro con buenas intenciones que, no obstante, se queda a medio camino. Si os gusta El jardinero fiel, tal vez os guste también este libro.