Comienza como una historia de casas encantadas, perteneciente a más genuino género de terror, pero conforme avanza se decanta más por el de fantasía (magia, poderes, elegidos, monstruos y seres sobrenaturales, etc.). Eso sí, fantasía oscura, enferma e increíblemente retorcida. Una original y muy imaginativa visión del infierno, como un retablo abigarrado y enloquecido de algún pintor demente. Imágenes y descripciones espantosas y repugnantes, aunque con un toque de humor negro y referencias a la cultura pop que no obstante no suavizan el impactante contenido, desde luego muy poco sutil y no apto para mentes sensibles (pero realmente es muy irreal y estilizado, de ahí lo atractivo que resulta). La trama es convencional, da quizás demasiadas vueltas y abunda en deus ex machina sacados de la manga para hacer avanzar la acción. La forma de escribir del autor no tiene nada de particular, pero consigue hacer visualizar al lector el macabro universo que plantea, y los personajes que crea son simples pero carismáticos.
Con sus defectos, creo que es de largo lo más original y adictivo que he leído dentro de éste estilo de novela. Ojalá hicieran la película, aunque a ver quién tiene las narices de poner en imágenes semejante colección de burradas.