He disfrutado, reído y llorado (especialmente llorado) con esta magnífica novela. No cabe duda de la madurez literaria y del buen hacer de la escritora, una gran profesional con muchos años dándole a la máquina de escribir en los medios. Nunca había leído nada de ella y desde la primera página el libro me cautivó, no sólo por la historia, que es preciosa y cruda a partes iguales, sino por la cuidada prosa que no escatima en sinónimos y adjetivos, una gramática mimada y trabajada.
Totalmente recomendable.