Como novela es un peñazo insoportable, por lo que se merecería un 2. Apenas hay trama. Pero como panfleto político se merece un 10. Es una crítica demoledora e hiriente. Le pongo un notable alto por lo mucho que me gustaron las ideas que expone y cómo las argumenta, y por el buen poso que me dejo después de todo el esfuerzo de terminarla.