Más de lo mismo: la posible descendencia sanguínea de Cristo, Leonardo como depositario de un secreto que haría tambalear a la Iglesia de Pedro etc... Poquisima originalidad, un protagonista más lioso que aclarador. Parece que tengamos que rebuscar teorías estrambóticas y estrafalarias para justificar todas las obras de los grandes genios. No quiero pensar lo que se dirá de Einstein dentro de varios siglos. La novela quiere incluso justificar lo injustificable: Leonardo estropeó deliberadamente su obra. No he leído todavía una novela sobre Leonardo que capte toda su dimensión artística y humanista. Era un genio pero sin el trasfondo oscuro u oculto.