Obra genial que confirma un talento literario incomparable y que tiene la capacidad de sumergirte en una historia que uno no puede abandonar hasta el final. Narra la historia de un artista desde su juventud hasta el fin de sus días y supone un análisis del arte contemporáneo en toda regla. La forma como trata esta temática está envuelta por una energía que atrapa, transmitiendo una pasión magnética por ese mundo lleno de contradicciones. Pero la novela es mucho más que eso ya que supone una reflexión alrededor de temas universales (el amor, la muerte, la soledad, el suicidio, la degradación del ser humano) desde una visión moderna y actual; un pronóstico acerca del mundo al que nos encaminamos. Todo ello envuelto por el contexto de la sociedad de la primera década del 2000, en dónde la crisis económica y financiera hace tambalear los valores capitalistas sobre los que se había asentado.
Tan siquiera apuntar, desde mi humilde visión, que las dos primeras partes son absolutamente perfectas y magistrales, una obra maestra sin parangón, mientras que la tercera parte, en dónde se da un giro políciaco a la historia, quizá no está tan logrado y recuerda a otras novelas del género.