Pese a que es novela negra y hay un caso en el que el detective Carvalho investiga un asesinato, ésto en realidad se toma como excusa para describir el panorama político y social de la transición. Por eso, puede que defraude a más de uno al no encontrarse con lo que es de esperar. Está bien, pero a mí me ha parecido un poco pesada, el lenguaje es demasiado farragoso y a veces se va por los cerros de Úbeda.