Es una novela pasional, la respiras, la palpas, te envuelve en el flujo del amor, del deseo carnal. Las pasiones construyen y también destruyen.
me gusto mucho, aunque después de leer cien años de soledad es muy difícil que otra novela de Gabo la supere.
Por momentos encontré similitudes entre Fermina Daza y en Laura Diaz, de los Años con Laura Díaz de Carlos Fuentes...