Un buen libro, muy sincero y honesto.
P. Roth cuenta todas la intimidades de él y su familia durante los último meses de vida de su padre de 86 años.
No tiene nada artificioso ni impostado, es un libro que parece escrito de forma muy natural y sencilla, muy fácil de leer, pero con una carga sentimental enorme.
Lo recomiendo a todo el mundo, especialmente a los que estén pasando por una situación similar al que el autor narra en el libro.