Tiene algunos toques de humor. No tantos como "La conjura de los necios", pero los tiene. De todas formas a mi, la segunda mitad del libro se me ha hecho excesivamente trágica. El personaje de tía Mae destaca en este libro por encima de todos los demás, y es que tía Mae es única. Me cuesta creer que John Kennedy Toole lo escribiera siendo tan joven, y barajo la posibilidad de que este libro lo escribiera su madre, aunque quizá no tenga mucho fundamento, pero tanto mi pareja como yo pensamos que podría ser, y yo lo dejo caer, por si alguien lo lee y quiere pensar en ello.