Nunca he llorado tanto con un libro como con éste. Mis sollozos se oían desde la puerta de entrada, y mi novio vino corriendo a ver qué me pasaba. Estaba leyendo, nada más... pero viví la historia como si fuera yo misma, mi hermana, mi madre, quien estuviera viviendo lo que Dulce Chacón escribió.. no se si un 10 es mucho, pero dado que nunca me ha impactado tanto una novela, se lo tengo que dar.