Francamente, empecé este libro unas cinco veces aproximadamente y nunca conseguía pasar de las cien primeras páginas.
Un buen amigo y gran lector, me recomendó seguir leyéndolo hasta la página número doscientos.
Tengo que agradecerle inmensamente este consejo, a partir de ese momento descubrí una novela fantástica que me tuvo en vilo noche tras noche.