Es el bodrio más monumental que se ha escrito nunca. Es cierto que se lee de un tirón y sin ningún tipo de esfuerzo mental puedes llegar a las 200 páginas por día, como decía el anterior comentarista. Pero es precisamente por eso, porque el cerebro no tiene que hacer ningún tipo de gimnasia mental, es como si vieras una peli de esas tan malas que hacen por la tele los sábados por la tarde. En todo caso, y puramente como distracción, la recomendaría a los menores de 20 años pero si el nivel de exigencia personal es elevado, mejor abstenerse y dedicar el tiempo a la buena literatura.