Excelente novela, el autor de forma impresionante trasporta al lector al París del siglo XVIII así como a otros poblados del sur de Francia, a través de sus olores, los olores de su gente, de mercado, de calle, de rió, de pradera llena de flores.
El personaje principal es un joven que posee un olfato excepcional, un don que le permite discretizar, clasificar y almacenar en su memoria olfativa cualquier cantidad de olores. Esta genialidad lo llevará a cometer muchos crímenes en busca de la fragancia perfecta, una fragancia única capaz de recoger las más sorprendentes y poderosas virtudes de los aromas del cuerpo humano.
Después de leer este libro será difícil percibir de igual forma los olores del mundo que nos rodea y el poder que estos ejercen sobre nosotros.