A partir de una historia realmente sencilla -la vida, durante el comienzo de la guerra civil, de una niña de catorce años junto a su primo en la casa de la abuela pudiente-. Sin aparentemente más pretensiones que éstas, se entrelazan sin embargo, las historias humanas de unos personajes llenos siempre de pesimismo, lleno el paisaje, llena la luz de pesimismo. No descubrí lo buena que resulta la novela hasta mediada su lectura; el final: enriquecedor, tierno y ¡¡¡cómo no¡¡¡, pleno de pesimismo. Buenísima obra de Ana María Matute. Recomendable su lectura sin ninguna duda.
¡¡¡Que la disfrutéis¡¡¡