Tengo que advertir que el relato de este libro es duro, muy duro. Retrata una vida real y representativa de muchas otras vidas de la generación de la Guerra Civil. Y lo hace con un realismo brutal que a veces duele. Tanto el guión como las imágenes son tremendas y nos atrapan en los vaivenes de Antonio, padre del guionista, que cuenta por qué un hombre de avanzada edad llega a suicidarse tras haber sobrevivido tantas infortunios. El dibujo es muy realista y expresivo y da vida a una parte importante de la historia española. Es la obra ideal para iniciarse en el mundo del cómic o de la novela gráfica, aunque no es para nada una lectura fácil.