Me parece extraño que un autor como J. Reverte, que escribe unos estupendos libros de viajes, perpetre una tontería como esta, y encima le den un premio. Quiero pensar que el premio es por la temática y no por la calidad de su obra.
A mí me ha resultado de una simplicidad extrema y no he podido acabarla. Seguiré leyendo sus libros sobre sus experiencias como viajero, pero nunca más una obra de ficción suya.