Se trata de un libro que en 2011 ya ha perdido actualidad, pero que a quienes nos alcanza la calificación de sexagenarios, nos transporta a una época o mejor, a dos épocas diferentes de la Iglesia, esto es, la anterior al Vaticano II y la posterior; se esperaba, se pretendía o se creía que el concilio modificaría la regla del celibato sacerdotal y el hecho de que nada de esto haya ocurrido produjo no poco alboroto que sumado a otros acontecimientos o fenómenos sociales de trascendencia internacional, de diferente factura pero con un contenido ideológico común (v.gr.: movimiento hippie, el mayo francés, curas guerrilleros, etc. etc.), pusieron en crisis a muchos curas que creían erróneamente en su vocación sacerdotal y asumieron su necesidad de abandonar el sacerdocio para realizar su vocación matrimonial. El libro de Gironella, en suma, no hace sino describir, con bastante acierto y detalle, la singularidad de dos épocas, una de ellas: la posconciliar, marcada por las crisis propias de épocas de grandes cambios. En definitiva, el relato termina bien, casi como si el autor quisiera decir, . . . y fueron felices y comieron perdices . . .