La gallega Mercedes Castro, en su segunda novela "Mantis" me ha gustado tanto como en la primera "Y punto". Escritora inteligente, en esta delirante novela negra, sirviéndose de una mujer fatal, nos retrata la realidad a través de la relación entre madre e hijas, el trabajo de los editores y a través de una burla a los estereotipos profesionales. Irónica, honesta e interesante.