Un libro muy, pero que muy entretenido. Entretenidísimo. Hasta el punto que cuando lo acabas te crea ese ligero desasosiego de "a ver que leo yo ahora que me enganche como este". Muy bien ambientado históricamente. Ademas la autora utiliza el recurso de poner en boca de los personajes giros y formas lingüísticas de castellano antiguo, lo que retuerza la ambientación en la época. Las cien últimas paginas saben a poco porque son de un ritmo y contenido más ligero que las anteriores, como si a la autora le hubiera entrado prisa por terminar. Creo que podían haber dado más de si y, de paso, proporcionar un poco más de entretenimiento al lector. Totalmente recomendable como novela histórica, como novela de viajes, y para los amantes del Camino de Santiago en general.