No es extraño que esta biografía no fuera autorizada por la famosa estrella del cine. Sin desmerecer sus aptitudes como director (no tanto como actor), aporta muchos datos que dejan su imagen personal algo dañada. Clint Eastwood queda retratado como explotador de trabajadores y como irresponsable en sus numerosas aventuras amorosas que propiciaron un montón de hijos, algunos no reconocidos, con diferentes mujeres. Con este libro, sus grandes dotes autopublicitarias no le sirvieron para dejar al descubierto su auténtica personalidad.