Sencillamente, hay que reconocer que Francisco González Ledesma es uno de los maestros de la novela negra española. Esta historia es realista al máximo: los personajes, los lugares, los sucesos que se cuentan... todo en general. Y todo esto, aderezado con una trama que engancha desde el principio, y que en varios pasajes de la novela te hace reflexionar sobre lo que sucede en la sociedad actual y como es posible que haya gente como la que se describe, gente que realmente es así. Sobre todo, y esto es lo más importante, es una novela que cuando la lees te hace pensar y recordarla, que, considero, es lo más importante de una buena novela.