En primer lugar, tengo que decir que soy un gran admirador de González Ledesma. He leído varias novelas de la serie del Inspector Méndez, y ese peculiar estilo que González Ledesma le da a su novela, así como esa caracterización que consigue de Méndez son geniales. Sin embargo, Expediente Barcelona no me ha gustado nada. Acabé la novela porque, tengo que reconocer que hay algunas partes de la novela que te consiguen quitar de la monotonía, y están bien; pero en general es una novela aburrida, sin interés, y que sólo la salva el "cameo" que hace precisamente el Inspector Méndez. Cuesta digerir, y no tiene nada que ver con novelas posteriores que ha escrito de la serie Méndez, que, reconozco, son de un nivel altísimo.