Con el mismo placer con que se leen los textos escritos por Borges, se siguen las conferencias magistrales que pronunciara, en especial durante los últimos años de su vida. Vaya como ejemplo un fragmento de la última noche, la dedicada a la ceguera, su ceguera personal: "A mí, que tenía la costumbre de dormir en plena oscuridad, me molestó durante mucho tiempo tener que dormir en este mundo de neblina, de neblina verdosa o azulada y vagamente luminosa que es el mundo del ciego"