jarm (29 de octubre de 11)
En esta octava entrega de la serie se despejan muchas incógnitas sobre el pasado de Charlie Parker a la vez que, como acostumbra el autor, nos deja entrever la presencia de otros interesantes y malignos personajes que aparecerán en posteriores entregas.
En ésta, he echado en falta el sentido del humor del protagonista, pero claro, dadas las circunstancias que le envuelven,normal que no esté para muchos chistes...