Centrado en el mundo del porno, este libro es completamente anodino, vacío y intrascendente. No tiene un argumento central con coherencia, sus personajes quedan poco definidos, el final es incomprensible y ni siquiera resulta escandaloso o excitante como su título podría indicar. El autor parece que, a la hora de escribirlo, sólo se hubiera preocupado por inventarse títulos de películas X, y en esto tampoco resulta muy imaginativo. El resultado es penoso.