Sólo había leído un par de novelas de Henning Mankell y esta novela me ha gustado mucho especialmente. Me impresiona que se desmarque de la novela policíaca para contarnos una historia cruel y desgarradora localizada en África (aunque siendo director del teatro de Mozambique no asombra esta historia). Todo lo que tiene que ver con África me fascina y el autor nos muestra aquí, a través de su protagonista, la dureza de un país sumido en el caos y la decepción. El protagonista se muestra impotente al intentar cambiar la situación del país a través del trabajo de su granja. Un personaje que empieza a involucrarse en la sociedad africana con esperanza e ilusión y acaba desesperado y con miedo al darse cuenta de la realidad. Un retrato duro que nos puede mostrar la delicada situación de los países africanos, concretamente Zambia en la novela.