Con muchísimo esfuerzo, alcancé a arrastrarme hasta la página 300 (hay que tener en cuenta que es un libro amplio, de 700 pags). La crítica principal: el agotador esfuerzo de Reverte de florear su escritura con una gran profusión de lenguaje técnico, como si quisiera, no solo que su novela sea culta, sino que además se note. para leer un párrafo de la historia que transcurre en un barco, hay que hacer un curso de navegación... abrumador y pedregoso...