He conocido a la autora a través de su obra. Es una novela muy bien fundamentada, utiliza un vocabulario asequible para los profanos en temas teológicos y el misterio continúa hasta el final de la novela. No me defraudó y desde ese momento le seguí la pista para posteriores obras. Su narrativa es fluida porque el pasado y el presente se complementan. Y sigue el misterio sobre la Sábana Santa.