Con un esquema novedoso en la narración, disfruto leyendo "Londes es de cartón" de Unai Elorriaga. El autor, con una imaginación desbordante nos acerca a las dictaduras y a las desapariciones intercalando en la novela unas logradísimas páginas del manifiesto de los dictadores con unos certeros informes de los facultativos disidentes. Mediante unos giros inesperados y perspectivas diversas, el autor crea dos obras nuevas en las que, para nada le queda grande el tema de los enfermos mentales.