No me gusta como cuento infantil, demasiada barbaridad desde el inicio: una bruja que tenía una hija fea y mala, y una hijastra hermosa y buena, a la que odiaba. Por la noche, mientras duerme, le corta la cabeza a la hija, creyendo que era la hijastra. Ésta se va, pero antes agarró la cabeza de la muerta y derramó tres gotas de sangre en el suelo... Demasiado cruel para los niños, luego, además de magia también va cargado de tristeza y sufrimiento, aunque en el último minuto el final parezca feliz.