Lo que asemeja ser una especie de recorrido por el Universo viviendo diversas aventuras, puede leerse también como una serie de especulaciones cosmogónicas y cosmológicas, por supuesto que en clave de humor. Por ejemplo en el capítulo doce, un ser que se atribuye ser el creador de la Tierra le narra a Carmody la historia de esa creación, en tono de parodia. Muy original.