Curiosa. Tal como dice la propia Rhys, "todo lo que importa de un escritor está en sus libros. Es ridículo sentir curiosidad por la persona".
A pesar de que dicha afirmación no deje de tener razón, la vida de Jean Rhys es tan interesante que tiene la virtud de leerse de un tirón (en mi caso, en un viaje en tren).
Lo que más me ha gustado es su estilo, directo y sin ambages, propio de la mujer valiente y libre que debió de ser. Una lástima que no sea un poco más extensa.